sábado, 16 de febrero de 2008

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Historias de matrimonios (o una estafa a la audiencia)

Hay una serie nefasta en Tele5, cada noche después del 2º TD, que bajo el título "Historias de un matrimonio", pretende reflejar la convivencia cotidiana de la pareja, sin eludir los aspectos más escatológicos. Su productor es José Luis Moreno.

No sólo la serie es casposa y anticuada, sino que abunda en la violencia doméstica, en la agresión sicológica, en los insultos más groseros y en el egoísmo más acusado. Lo que muestra exclusivamente el lado negativo de la convivencia, sin dejar resquicio a la ternura o a la esperanza. Los insultos se repiten. Las amenazas son constantes. Los chantajes a la orden del día. Los peores deseos para el otro, permanentes. Ignoramos el por qué las parejas de mayor edad son las que se muestran más violentas, despectivas y odiosas en favor de la más joven, que parece tener aún un atisbo de ternura y amor en medio de tanto engaño, egocentrismo y desprecio. Todo ello sumergido en una atmósfera asfixiante, que invita a permanecer célibe y a los solteros a defender el territorio propio como una fortaleza inexpugnable.

Todo es negativo: la invasión del espacio del otro, las críticas a los hobbys de cada uno, los deseos de muerte para cobrar la pensión, el gasto inútil más allá de los ingresos, los amigos que separan más que unen a la pareja, los insultos gratuitos, la falta de generosidad, el trabajo, los vecinos... Todo conduce a pensar que la convivencia en pareja es nefasta y perjudicial para la salud y que la soltería es el estado ideal del ser humano.

Pero a todo esto se suma otra estafa monumental. La insistente repetición de capítulos. Y a veces el mismo se repite tres veces por semana. Si echamos la cuenta, a razón de unos nueve capítulos por día (tres por pareja), cuarenta y cinco semanales, son 585 trimestrales de los que la mitad son repeticiones, el negocio puede ser redondo. Con la programación de un mes cubres tres de meses de parrilla. Semanalmente se repiten al menos treinta de los 45 capítulos emitidos, a veces el día anterior. Y lo peor es que esos mismos capítulos vuelven a emitirse a la semana siguiente, sin el menor rubor y tomando a la audiencia por una masa estúpida que se traga lo que le proyecten. Inexplicablemente, los sondeos dan a esta serie el máximo de audiencia diaria. ¿Es que el espectador es tonto?. ¿O es que los estudios de audiencia están manipulados por las productoras?.

Lo peor de todo es que nos tomen por tontos y nos estafen impunemente. Si la serie es infumable, aún nos queda a muchos la libertad de cambiar de canal. Allá el que no lo haga. Pero la estafa de emitir capítulos repetidos un día y otro ¿no merece atención de todos esos comités de ética, de vigilancia de la competencia y de deontología que están demostrando así que no sirven para nada?. Pues apañados vamos, si todos esos comités presuntamente creados en favor del espectador permiten fraudes como éste.

De vez en cuando un romance

Romance de doña Alda.

En París está doña Alda,
la esposa de don Roldán.
Trescientas damas con ella
para la acompañar.
Todas visten un vestido,
todas calzan un calzar,
todas comen a una mesa,
todas comían de un pan
sino era doñaAlda
que era la mayoral.
Las ciento hilaban en oro,
las ciento tejen cendal,
las cien tañen instrumentos;
doña Alda dormida se ha:
ensoñado había un sueño,
un sueño de gran pesar.
Recordó despavorida
y con un pavor muy gran,
los gritos daba tan grandes
que se oían en la ciudad.
Allí hablaron sus doncellas,
bien oiréis lo que dirán:
"-¿Qué es aquesto, mi señora?.
¿quién es el que oz hizo mal?.
- Un sueño soñé, doncellas,
que me ha dado gran pesar. Que me veía en un monte
en un desierto lugar:
do son los montes muy altos,
un azor vide volar.
Tras dél viene una aguililla
que ahí lo ahinca muy mal.
El azor, con gran cuita,
metióse so mi brial.
El aguililla, con grande ira,
de allí lo iba a sacar,
con las uñas lo despluma,
con el pico lo deshaz.
Allí habló su camarera, bien oiréis lo que dirá:
-Aquése sueño, señora,
bien os lo entiendo soltar:
el azor es vuestro esposo,
que viene de allén la mar;
el águila sedes vos
con la cual ha de casar,
y aquel monte es la iglesia
donde os han de velar.
- Si así es, mi camarera,
bien te lo entiendo pagar.
Otro día de mañana,
cartas de fuera le traen.
Tintas venían de dentro,
de fuera escritas con sangre,
que su Roldán era muerto
en la caza de Roncesvalles.