lunes, 31 de marzo de 2008

Marujerías

Preguntas que no hacemos con frecuencia y deberíamos hacerlas.



* 1: ¿Por qué el pan de molde es cuadrado, si el choped, salami, mortadela...son redondos? ¿Quién tiene la culpa de esto, los tranchetes?

* 2: ¿Por qué cuando te duele una herida, siempre llega alguien que te Dice: te duele? eso es que se está curando... Que me imagino a Jesucristo con los clavos, y la Virgen : te duele? fenomenal!!, en tres días vas a estar como nuevo... (j0,j0,j0, me encanta esta)

* 3: ¿Por qué en las pelis de miedo siempre aparece una puerta cerrada de la que sale mucha luz por la rendijas? Qué hacen los espíritus ahí detrás, fotocopias???!!

* 4: ¿Por qué cuando yo compré el piso no me dieron la canica que tienen los demás vecinos (pero todos) y que se les cae o la echan a rodar a partir de las doce de la noche? (Qué cierta es esta)

* 5: ¿Por qué en las iglesias ponen pararrayos? No las protege Dios? Un poquito de confianza, no?

* 6: ¿Por qué cuando llegamos a lo alto de una montaña nos ponemos las manos en las caderas? * 7: ¿Por qué abrimos la boca cada vez que miramos al techo?

* 8: ¿Por qué nos da por ir a la nevera cada cuarto de hora si siempre hay lo mismo?

* 9: ¿Por qué si nunca usamos las páginas amarillas, cuando las ves en el portal te pones contentísimo y, de hecho, piensas en cogerlas todas? (Quien diga que no miente )

*10: ¿Por qué cuando nos sonamos los mocos abrimos el pañuelo y miramos lo que hemos echado? Qué esperamos encontrar? berberechos?

* 11: ¿Por qué cuando nos cuelgan el teléfono nos quedamos mirándolo como si el teléfono tuviera la culpa?

* 12: ¿Por qué cuando nos llaman al móvil sentimos la necesidad irrefrenable de ponernos a andar de un lado a otro?

* 13: ¿Por qué cuando estamos en un lugar alto nos obsesionamos con ver nuestra casa? 'Mira, mira ahí, al lado del edificio rojo...'

* 14: ¿Por qué cuando echamos una carta al buzón no podemos evitar mirar por la ranura e investigar qué hay dentro? Qué esperamos encontrar? ¿un cartero enano?

* 15: ¿Por qué abrimos los ojos cuando estamos a oscuras? ¿Qué creemos, que tenemos superpoderes??

* 16: ¿Por qué nos da tanta vergüenza quedarnos en calcetines cuando vamos a una zapatería? ¿Por qué en cuanto nos traen el calzado que hemos pedido nos lo ponemos a toda leche?

* 17: ¿Por qué hay tanta gente que cuando come un helado de cucurucho, a la mitad, muerden el piquito de abajo? No saben que por ahí les va a chorrear?

* 18: ¿Por qué nos hace tanta gracia que se nos quede la marca del reloj cuando nos ponemos morenos en verano que en cuanto lo vemos se lo decimos al de al lado? 'Mira, se me ha quedado la marca, parece que llevo reloj, pero no'

* 19: ¿Por qué cuando un aparato eléctrico no funciona no se nos ocurre otra cosa que apretar con más fuerza el botón de encendido??!!

* 20: ¿Por qué cuando alguien se va a poner gotitas en los ojos abre la boca de esa manera tan extraña? ¡Es colirio, no tequila!!

* 21: ¿Por qué cuando cogemos una caja de medicamentos, por muchas vueltas que le demos, siempre la abrimos por el lado que no es y aparece el prospecto, ahí, doblado?

* 22: ¿Por qué cuando vas de viaje te sientes culpable si no visitas los museos?

* 23: ¿Por qué cuando nos enfadamos nos cruzamos de brazos?¿Qué ganamos con ello?

* 24: ¿por qué cuando tenemos miedo nos metemos debajo de las sábanas? ¿Creemos que un cuchillo no las atraviesa?

* 25: ¿Por qué has mirado al techo al leer la séptima pregunta?

Historias del bandolero



Censura y libertad

Me reí en sus barbas cuando me dijo, tan seguro, que no existía la censura... ¡Qué sabrá él!.
--Más de lo que te imaginas... He pasado muchos años de mi vida con grilletes y entre facinerosos como yo!.
Le dije que no era lo mismo la cárcel que la censura. Pero él estaba muy seguro de lo que decía.
-- La censura es la cárcel del pensamiento. Es lo mismo... Y el pensamiento no se puede encerrar; pero ellos no lo saben...
Me acordé de la lechuza que me mostró una noche cuando levantaba el vuelo.
-- ¿Ves?. Siempre lo hace cuando más oscura es la noche...
A veces me parece tan increíble como que hubiera leído a Heiddeger.
-- Mira niña, pueden sepultarte en la mazmorra más lóbrega y profunda que exista y pueden encadenarte de pies y manos. Pero nunca podrán impedirte que sigas pensando lo que te venga en gana y que sigas imaginando... Pueden quitarte la vida, pero no pueden matarte el pensamiento ni la imaginación.
Me insistía en que la verdadera libertad va con nosotros allá donde vayamos.
-- No seas tonta. La censura no existe. Quieren engañarte con palabras falsas y te amenazan con armas invisibles. Y quien cae en su trampa es porque esstá anestesiado. Porque tiene adormecida la fantasía y cerrada la razón. Quien está en sus cabales se rebela contra las palabras belicosas con otras palabras llenas de ironía, de cinismo, de metáfora. Eso no lo pueden castigar...
Se dio media vuelta y se introdujo en la cueva. Recordé tristes anécdotas, asesinatos, lápices rojos anulando la conciencia, vendas a la imaginación, creaciones mutiladas. Y le grité rabiosa:
-- ¿Que no existe, maldito ignorante?. ¿Dices que no existe?.
Y él me gritó desde el fondo de la cueva con su voz ronca:
-- No. La fantasía, la creación y la razón siguieron incluso en la mente de aquellos muertos. Y la mente no pueden matarla... Se habría acabado el mundo. Y la fantasía...



A veces me saca de quicio y no puedo evitarlo...