martes, 22 de abril de 2008

Historias desde el mirador


La espera

Llovía tras los cristales y el agua resbalaba lentamente hacia el muro. Las hojas de los árboles habían ido cayendo, dejándoles desnudos, como un esqueleto. Y se habían ido acumulando en capas donde el agua golpeaba ruidosamente al caer sobre ellas. Ella miraba llover sentada en el alféizar lleno de polvo. El mismo polvo que cubría su pequeño sombrero, su falda y el suelo de la estancia.
Ella sabía que volvería. La necesitaba y su compañía siempre había sido fiel y continuada. El salón polvoriento permanecía vacío y las telarañas iban tapando los rincones. El sillón del abuelo seguía junto a la chimenea ofreciendo sus brazos de madera y ocultando su asiento de terciopelo rojo bajo el polvo.
Ella seguía mirando al otro lado de la verja del jardín, hacia el camino por el que ella volvería a buscarla. Sabía que nunca la abandonaría y que algún día le ordenaría estar quieta bajo el estante de los libros. Ya estaba acostumbrada a largos períodos de quietud. Cada vez más largos. Pero no tanto como en esta ocasión. Tardaba ya mucho en volver por ella, pero no perdía la esperanza. Lo que no le gustaba era mirar la habitación. Estaba demasiado vacía. Y había demasiado polvo. Y no podía sacudir su sombrero ni su falda para estar aseada allí, sobre el alféizar de la ventana, cuando ella volviera.
La muñeca no sabe que nunca volverán por ella ni nunca le sacudirán su falda para quitarle el polvo...

Trucos de cocina



* Asa en la grasa de la carne. Las capas de grasa que cubre los entrecots y los chuletones debes quitarla y untar con ella la plancha o la sarten donde vais a hacer los filetes, olvidándote del aceite. Déjala en la sartén e irá soltando la grasa necesaria para que se haga la carne. Además saldrá mucho más sabrosa.

* Ten siempre agua de azahar en casa. Antiguamente se usaba para recuperar a una dama de una lipotimia. Pero hoy vale para muchas cosas, sobre todo en la cocina. Por ejemplo para hacer una salsa exquisita para los postres. Has un almíbar ligero con una cucharada de azúcar y cuatro de agua. Echa tres gotas de agua de azahar y una copita de brandy. Cuécela hasta que se haya homogeneizado. Vierte luego sobre la macedonia de frutas, sobre el bizcocho o sobre el helado. Y recuerda que el sabor especial del roscón de Reyes se debe al agua de azahar.

* Si quieres cortar foie fácilmente, sin que se te quede pegado al cuchillo, introduce éste en agua caliente cada vez que vayas a cortar una loncha. Verás como se corta sin adherirse al cuchillo cada porción de paté.

* Puedes conseguir una crema espumosa para tus postres echando la nata líquida en uno de esos sifones cilíndricos que venden ahora para espurrear el aceite. Agita bien el sifón y luego introdúcele el aire con la tapa-émbolo. Y sólo tienes que espolvorear la mousse que se habrá formado sobre cualquier alimento.

(Asunción Lorenzo.- "Cosas de casa" nº 136)