jueves, 18 de febrero de 2010

NO OS RECOMIENDO



 "La buena educación". 
Begoña Aranguren. Planeta. Barcelona, 2007.


Un libro, del que podéis prescindir fácilmente

    La autora ha querido escribir un compendio de buenos modales, de urbanidad y buena educación, tan necesarias hoy día... Pero lo que ha conseguido  es un libro rancio, con una redacción anticuadal, farragosa, a veces a base de  preguntas y respuestas al estilo del Catecismo del Padre Ripalda, que se hacen pesadas e insufribles.

   El libro recoge consejos tan obvios que provocan la risa. Por ejemplo, en el capítulo referente a "Una invitación de boda" se aconseja abstenerse de "salir de casa con cara de pocos amigos", o "dar empujones o puñetazos a nadie", como si uno tuviera que salir de casa hecho unas campanillas de alegría o fuera por todas partes empujando a la gente... El capítulo titulado "La confianza no debería dar asco" llega al colmo de lo arcaico y reaccionario. Por ejemplo, se aconseja "no poner pegas para distanciar las relaciones sexuales ni fingir dolores inexistentes". O sea, es de mala educación decirle al marido que te duele la cabeza. Menos mal que se limita a decir que es "de mala educación" y no pecado como decían, antiguamente, los curas a nuestras madres y abuelas para que satisficieran al marido siempre que él quisiera... Después de leer estas líneas,  tuve pesadillas pensando que estaba en la mitad del siglo pasado, que la mujer seguía siendo un objeto a usar por el hombre y que la igualdad de derechos era un sueño inabarcable. Algo que ni siquiera aparecía en los tratados de urbanidad y buenas maneras que estudiaba la generación de nuestros padres.

   En el capítulo referente a "La mesa", aconseja "educar a los hijos, pese a todo, de la misma manera que nuestros padres nos educaron a nosotros". ¿Pese a todo o pese a qué.?... También aconseja abstenerse de "caer en la trampa de cometer una incorreción en la mesa...hablar con la boca llena... poner los codos en la mesa"... Hacia la mitad del libro es mejor dejarlo para no irritarse con tanta obviedad. Abstenerse, pues, de pagar 20 € por tan mala educación...


16 comentarios:

Miguel Angel dijo...

En mi caso ni lo compraré ni creo que lo leeria caso de que cayese en mis manos.
Tiempos pasados nunca fueron mejores.

Lakacerola dijo...

Viendo la cara de la mujer y el título del libro, ni loca de remate lo compro!!!

meg dijo...

Miguel Angel, no se trata de tiempos pasados o venideros. Se trata de modos arcaicos de urbanidad, de redacción y de principios. Todo es antiguo y hueole a naftalina. Pero no debemos renunciar a los tiempos pasados. Sólo a aquello que supuso un fracaso...

Un beso

meg dijo...

Kacerola, pues la Aranguren tiene algún libro interesante. Pero es que éste... supera los límites de lo antiguo.

Un beso y feliz día.

ANRAFERA dijo...

Gracias por la recomendación. Nunca tuve en mente adquirir y leer este libro. Creo que Almodovar realizó una película ¿no es así?. Cordiales Saludos

Euria dijo...

Hola Meg. El libro no lo he leído. Me encanta la forma tan objetiva en que haces crítica literaria. Te sigo leyendo siempre que mi vida diaria me deje tiempo. Saludos.

meg dijo...

No, Ramon. No tiene nada que ver aunque tengtan el mismo título. El gruión de la peli de Almodóvar lo escribió él mismo, sin basarse en ningún libro (con sus traumas infantiles tan manidas en otras pelis suyas).

Éste quiere ser un libro para enseñar buenas maneras a la gente de hoy, pero que lo hace al estilo de hace medio siglo y con cosas tan obvias como la de aconsejarnos que no escupamos en lugares cerrados ni en la calle... O sea que no sabes en qué mundo vive esta señora.

Insufrible. Yo deje de leerlo a la mitad.

Un beso.

meg dijo...

Gracias Euria. Te echaba de menos. Y la verdad es que así tiene más mérito tu visita. Un beso.

Felix Casanova Briceño dijo...

Meg...

Pues nada, no-recomendado queda, y con tu buen gusto, mejor ni me molesto en leerlo. Graciasss por ahorrarme tiempo en un futuro.

Besos

Elisa dijo...

Me divertí mucho, gracias Meg :))))
Saludos
Elisa, Argentina

meg dijo...

Gracias Felix por fiarte de mí. Y por tu comentario. Un beso y feliz fin de semana.

meg dijo...

Es que la crítica había que hacerla de guasa, Elisa.Porque, si no, el libro es insufrible.Un beso desde este lado de invierno.

Planck dijo...

Jajajaja, qué güena crítica, sí señó; clara y directa. Ya me imagino a la autora der libro, en plan señorita Rotenmeyer, escribiendo er libro desde lo arto de un torreón gótico en una noshe de tormenta...

Desde luego, visto lo visto, seguro que en este caso no lo leo ni hasiendo cola dos horas pa comprá en la charcutería de mi barrio.

Un saludo alienígena.

meg dijo...

Planck, ¡ni se te ocurra comprarlo!. Que yo sentí haber tirado 20€ a la basura. Y lo de señorita Rotenmeyer, le pega. Pero yo la imagino como las profes antiguas que nos mandaban callar dando un golpe enla mesa... ;DD.. Bueno algo así, je,jUn beso y feliz semana.

Maria de la O dijo...

Fíjate que lo tuve en Navidad en la mano y tras ojearlo, no me convenció. Menos mal. Por cierto, en la peli "Como robar un millón de dólares", en una escena del restaurante francés aparecen los tenedores bocabajo, es decir, con los pinchos tocando el mantel. Alguien sabe por qué? Es la primera vez que lo veo.

meg dijo...

Pues menos mal que no lo compraste María de la O. Y lo de los cubiertos supongo que es un estilo de colocarlos. Yo no lo había visto tampoco, y sólo se ponen así cuando están usados. OP sea el tenedor punta abajo, para no manchar el mantel demasiado. Pero puestos así desde el principio, tengo que averiguar por qué.

Un beso para tí y para George.