Sigo mi costumbre de presentaros personajes que deberían multiplicarse. Por su labor inigualable, por su sabiduría, por su humanidad o por sus conocimientos específicos. Uno de ellos es Emilio Lledó, filósofo y catedrático, de 80 años. El Periódico de Cataluña ha publicado una entrevista en la que el lúcido profesor revela que, ya jubilado, ha vendido su coche para ver la vida, caminar, observar a la gente y descifrar su lenguaje abstracto. "La gente se considera ciudadano de a pie, pero son ciudadanos de a rueda. Yo sí soy ahora ciudadano de a pie y de a metro"...
Dice haber descubierto en la madurez que "la vida está llena de rincones que invitan a la felicidad... dialogando con los libros, oyendo música, visitando museos". Más adelante filosofa sobre la infelicidad de hoy y se pregunta cómo es posible que exista Guantánamo después de la Ilustración. Se pregunta también cómo hay tanto pícaro y sinvergüenza suelto a quienes "sólo mueve la avaricia y la ignorancia y no entienden que no se puede reducir todo a ganancias. El templo de la ganancia hay que cargárselo y reivindicar al hombre de calidad frente al sirvengüenza". Para conseguirlo advierte que sólo existe la educación, formando seres humanos libres, racionales y optimistas ante la vida. Critica a las universidades por "formar jóvenes para ganarse la vida y no transmitir el amor por aprender. Están matando la creatividad. La obsesión por ganarse la vida es la manera más fácil de perderla". ¿Es suficiente?. ¿A que hay personas que tendrían que multiplicarse, para que el mundo anduviera mejor?.
lunes, 23 de julio de 2007
Marujerías
Trucos:
* Para que no os resulte difícil pelar un huevo cocido, sobre todo por la telilla que se pega y se lleva a veces parte de la clara, cascadlo y colocadlo luego bajo el chorro del agua fría. Remojadlo bien, hasta que el agua haya penetrado por las resquebrajaduras. Ya veréis que os fácil resultará pelarlos luego. El agua se introduce entre la telilla de la cáscara y la clara y las despega. Por eso os resultará más fácil retirar la cáscara.
* Uno de los recursos que funciona contra el hipo, generalmente, es el de taparse la nariz y tragar 7 sorbos de agua sin respirar. Luego aspirad profundamente y expirad despacio. Os habrá desaparecido tan molesto tic.
* Cuando tengas que lavar las alpargatas de esparto, tan de moda en verano, déjalas secar con el interior del pie relleno de bolsas de plástico enrolladas, para que no se encoja la tela. Cuando estén ya solamente húmedas, póntelas y aguántalas hasta que se sequen del todo. Así no encogerá la tela y se adaptará perfectamente a tu pie.
* Para que no os resulte difícil pelar un huevo cocido, sobre todo por la telilla que se pega y se lleva a veces parte de la clara, cascadlo y colocadlo luego bajo el chorro del agua fría. Remojadlo bien, hasta que el agua haya penetrado por las resquebrajaduras. Ya veréis que os fácil resultará pelarlos luego. El agua se introduce entre la telilla de la cáscara y la clara y las despega. Por eso os resultará más fácil retirar la cáscara.
* Uno de los recursos que funciona contra el hipo, generalmente, es el de taparse la nariz y tragar 7 sorbos de agua sin respirar. Luego aspirad profundamente y expirad despacio. Os habrá desaparecido tan molesto tic.
* Cuando tengas que lavar las alpargatas de esparto, tan de moda en verano, déjalas secar con el interior del pie relleno de bolsas de plástico enrolladas, para que no se encoja la tela. Cuando estén ya solamente húmedas, póntelas y aguántalas hasta que se sequen del todo. Así no encogerá la tela y se adaptará perfectamente a tu pie.
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