miércoles, 15 de agosto de 2007

Cocinerías

Una receta: FIAMBRE DE CARNE

Necesitáis 500 gms. de carne picada mezclada (vaca, cerdo y pollo, que os puede mezclar el carnicero al picarla), 200 gms. de jamón serrano, 100 gms. de beicon, 2 cucharadas de pan rallado, 3 huevos, una copa de jerez seco, sal, pimienta, canela y nuez moscada.

Batid los huevos y mezcladle la carne picada, el jamón muy picado, el pan rallado, el jerez y las especias. Removed muy bien todo hasta que os quede una masa uniforme. Calentad el horno a 200º. Engrasad un molde de horno, si es flanera mejor. Verted la masa en la flanera y cubrid la superficie con las lonchas de beicon partidas en tiras para facilitar, luego, el corte de la carne. Apretadlo bien para que quede muy compacto. Es bueno colocarle encima un peso, como otro molde de pirex vacío por ejemplo, para que se aplaste lo más posible. Hornear, bajando la temperatura del horno a 150º, durante una hora aproximadamente. Pinchad en el centro y cuando el tenedor salga limpio, está en su punto. Esperad que se enfríe y desmoldad. Adornadlo con granos de pimienta enteros por encima. A la hora de servir, partidlo en lonchas de medio dedo de grueso, para que se pueda untar en pan tostado, como un paté, si se desea. Se puede preparar el día anterior y guardarlo en la nevera cubierto con papel transparente. Sacar de la nevera una hora antes de servir, para que tome la temperatura ambiente.

Marujerías

Trucos para todo:

* Pipas y tomate para la próstata. Las pipas de girasol y de calabaza son una protección para la prótasta; no riñáis a vuestro marido si le veis comiendo pipas con ansiedad. Sólo tenéis que ponerle un cuenco cerca para que eche las cáscaras.

* También el tomate es un antioxidante que ayuda a proteger la próstata más que ningun otro vegetal. Sobre todo frito. Las razones son puramente químicas. Así que no escatiméis ensaladas de tomate ni platos con salsa de tomate. La salud de vuestro marido os lo agradecerá.

* Por cierto, si habéis hecho gran cantidad de tomate frito, guardad lo que sobre en un tarro de cristal cubierto de aceite de oliva, para que no se enmohezca. Lo mismo sirve para los pimientos asados. A la hora de servir, dejadlos escurrir en un colador.

* Es tiempo de barbacoas. Y si queréis triunfar como cocinero al aire libre, emplead un truco: realzar el sabor de la carne dejándola unas 3 horas antes macerar en aceite de oliva con hierbas aromáticas (tomillo, orégano, romero, perejil). Luego escurridla antes de colocarla sobre la parrilla, que es cuando debéis salarla con sal gorda. Ya veréis el resultado.