lunes, 24 de diciembre de 2007

Palabras bonitas

¡Qué va!.

Es una expresión que los españoles utilizan frecuentemente para negar categórica o insistentemente una cosa. La expresión obsesionaba a Hemmingway de tal manera que viajó hasta Salamanca para que algún experto le explicara por qué los españoles juntan una conjunción con el presente del verbo ir, para decir NO. Nadie se lo supo explicar.

Según expertos como Cleóbulo Sabogal , catedrático de la Universidad de Bogotá, la expresión es sinónima de la palabra "quiá", que proviene de la frase "de qué ha (de ser eso)" que se usa para demostrar incredulidad o negación".

Otros expertos consideran que la expresión tiene un origen dudoso. Afirman que "quiá", contracción de la frase "de qué ha (de ser)", origina el castizo "ca", para negar con rotundidad. Pero dudan de que "qué va" proceda de la frase citada.

De cualquier manera, ahí queda la duda sobre origen tan dudoso. Recorreremos más despacio el diccionario de María Moliner, y el "Diccionario fraseológico documentado del español actual".
Os tendremos informados de nuestros descubrimientos.

Marujerías

¿De dónde vienen algunas tradiciones navideñas?:

* El abeto: Tradición alemana. En la Selva Negra vivían dos amigos que solían verse con frecuencia. Uno de ellos enviudó y la Navidad siguiente su amigo le invitó a cenar en su casa. Para que encontrara el camino en medio de la foresta, colocó velas en los árboles y manzanas para que saciara el hambre durante el camino. Desde entonces se implantó la costumbre de adornar el abeto más cercano a la casa con velas, manzanas y lazos.

* El roscón de Reyes: Procede de la tradición infantil medieval de elegir "rey del haba". Se hacía un rosco en Reyes, donde se escondía un haba. El niño que la encontrara, era coronado como Rey y se le nombraba "El rey del haba". Con el tiempo, se fue sustituyendo el haba por otras sorpresas: en principio, monedas de bajo valor y, al final, pequeñas figuritas de cristal veneciano.

* Las uvas de la Nochevieja: La tradición es reciente. A principios del siglo XX, los vinateros catalanes tuvieron un año excedente de uva. Y para darle salida hicieron correr la especie de que las uvas tomadas durante las campanadas del Nuevo Año daban buena suerte.
En Italia se dice lo mismo de las lentejas: dan buena suerte y salud si se toman como primer alimento del año. Por eso se sirven de madrugada, como en España las sopas de ajo.