martes, 4 de marzo de 2008

Cocinerías

Una receta: TORRIJAS


Hacen falta un pan de hogaza o una chapata de pan de payés o cualquier barra de pan ancho y con miga, del día anterior o con dos días. Leche en abundancia, aceite de oliva, canela, azúcar, vino dulce y huevo.


Cortar el pan en rebanadas de dos dedos de ancho. Calentar un litro de leche con una rama de canela, una copita de vino dulce y dos cucharadas de azúcar, removiendo de vez en cuando. Cuando esté casi caliente, retirar del fuego y verter en una bandeja honda sobre las rebanadas de pan para que se remojen bien. Dejarlas una hora aproximadamente. Calentar entonces abundante aceite de oliva en una sartén grande. Batir huevos y sacar las rebanadas de pan con cuidado de la leche, rebozarlas en el huevo batido y echarlas en el aceite muy caliente. Voltear cuando creas que estén doradas por debajo, y dejar freir hasta que se doren por ambos lados. Sacar, poner a escurrir sobre papel de periódico o de cocina espolvoreando enseguida de azúcar mezclada con canela molida y dejar templar. Luego colocarlas en una bandeja regándolas, si se desea con una copita de vino dulce. En otros pagos se riegan con miel o con vino tinto normal (para quien lo gusten del dulzor abundante). Y en otros no se riegan con nada y se dejan tal cual salen de la sartén espolvoreadas con el azúcar y canela.

Según las regiones y las costumbres, la cocción de la leche suele hacerse con distintos ingredientes. El vino dulce se sustituye, según los lugares, con aguardiente, coñac u orujo. El azúcar se sustituye por miel y, en ocasiones, se añade -como en el arroz con leche- una corteza de limón.

Es plato tradicional en España durante la Semana Santa, procedente de la Edad Media, donde el pan era alimento habitual y exclusivo de las clases bajas que, para olvidar otras carencias, lo 'enriquecían' de alguna forma, sobre todo en esta período litúrgico en el que antaño no se podía consumir carne ni, según los días, pescado ni huevos por el ayuno.

2 comentarios:

Marieta dijo...

Mmm, torrijas. Cuanto tiempo sin comerlas. Hala, ya tengo el antojo.

Emilia dijo...

Pues ya sabes que es el tiempo tradicional de comerlas. Hala, que son fáciles.