jueves, 10 de abril de 2008

Historias del bandolero



Sueños, proyectos, vida

A veces no sabes si caes en la utópía en la fantasía o en los imposibles. Te llaman soñadora, loca, pesada... cuando manifiestas tus esperanzas, tus ilusiones y tus proyectos... A veces te sientes inútil o tan ridícula como aquel personaje de Antoñita "La Fantástica". Se lo he dicho al bandolero, con el desánimo de quien se ha perdido en el camino.

-- No te preocupes. Quien no sueña, no espera, no tiene proyectos. Y está muerto. Soñar no cuesta nada y los proyectos se pueden hacer en cualquier momento. Te hace sentirte vivo. Y mientras estés viva, sueña, espera, organiza, proyecta... Vivir sin esperanza, sin sueños, es como vivir muerto. Como eso que llaman al otro lado del charco "zombie"...

Las palabras del bandolero no basta para levantar el ánimo. Pero dan siempre que pensar... Cuando se me pasa la depresión de los desánimos, vuelvo a las andadas. Y rehago proyectos, sueños, bocetos de la vida. Recupero las esperanzas y replanteo, una y otra vez, el futuro. El bandolero se ríe.

-- Mientras sigas así, todo va bien. Sigue soñando, proyectando. Porque seguirás viva. De lo contrario serás una persona sin vida con más o menos edad. Y yo te digo que la edad es lo de menos, aunque no te obedezcan las piernas. Lo importante es la esperanza y las fuerzas que proporciona por sí misma...

Yo le digo que, muchas veces, no faltan ideas ni sueños. Pero que faltan las fuerzas y hay que apoyarse en bastones para continuar el camino.

-- Un bastón es eficaz, a veces. Sólo a veces. Lo importante es la fuerza que te da la ilusión, la esperanza, que te sostiene ella sola aunque tengas que ayudar a tu pierna con un palo de madera.

Volví tranquila a mis sueños, a mis proyectos y a mi futuro sin edad. Con bastón y en plena vida. No sé si el bandolero es un sueño o es un deseo. No sé si es real. Pero, a la postre, no me importa lo que sea...








1 comentarios:

Pedro Giraldo dijo...

Celebro que ese bandolero te acompañe y mantengais diálogos de amigos. Tal vez me permitas participar, como mudo caminante o con tímida voz, en vuestro sendero.

También te invito a que te asomes -presumo de hospitalidad- a mi humilde rincón:

http://desdemiesquinita.blogspot.com

Mi entrañable saludo