viernes, 26 de octubre de 2007

Cocinerías

Historia de la gastronomía

* El rey Carlos III cenaba siempre en presencia de toda la Corte. E invariablemente su cena incluía un huevo pasado por agua. El estilo del monarca en romper la cáscara y comerlo era admirado en Palacio. Pero esu mayordomo, el duque de Medinaceli, decidió un día suprimir el huevo y presentar una cena más variada. Cuando Carlos III advirtió que no tenía su alimento preferido, miró el resto de las viandas, se abstuvo de probarlas y, al cabo de media hora, se levantó y se retiró a sus aposentos. Antes le puntualizó a su mayordomo: "Ya veis, Medinaceli, el rey hoy no ha comido nada"... El duque cogió la indirecta y al día siguiente ordenó servir el dichoso huevo al Rey.

* Cuando Isabel II viajó unos días a San Sebastián, estallaron las revueltas populares en el país a favor de la República. El marqués de Alcañices, mayordomo real, le aconsejó que volviera inmediatamente a Madrid. La reina pasó la noche en vela y con el corsé puesto, repitiendo que "abdicar jamás". Al día siguiente, ya en la estación donostiarra, Alcañices advirtió que el tren había sido colocado hacia la frontera, no hacia Madrid. Le reprochó a la reina que renunciara "al laurel de la gloria". La contestación real fue tan castiza como la soberana: "La gloria para los niños cuando mueren. Y el laurel para la pepitoria"...

2 comentarios:

agente_naranja dijo...

Que tal, por aquí pasando a dejar el saludo de rigor. Muy buena la reseña de "esparragos...".
Por cierto, le corrigo un par de enlaces en la parte derecha, que están errados. A saberse: El de cisne (cisne.blogspot.com), el mio (camilou.froti.com), el ladrillo visto (quitale lo de feeds al final) Y eso era.
Un saludo desde la clandestinidad. XD

Emilia Gonzalez dijo...

Gracias Agente por su colaboración. De paso yo corrijo su corrigo. Y corregiré su blog, no se preocupe.