sábado, 22 de diciembre de 2007

Curiosidades de la Historia

*Fray Junípero Serra es el único extranjero que tiene una estatua en el Capitolio de los Estados Unidos. El Gobierno estadounidense le consideró digno de pasar a la posterioridad nacional después de haber recuperado las viejas misiones jesuíticas, abandonadas décadas antes y ocupadas por los rusos llegados desde Alaska, cuando esta región del Polo pertenecía a Rusia. Si Fray Junípero no hubiera ejercido su derecho a ocupar esas misiones, toda la costa del Pacífico estadounidense sería hoy rusa.

* Fernando VII ha sido apodado en la Historia "El rey felón" tras su entrega a Napoelón pidiéndole que le aceptara como hijo adoptivo, renunciando a sus padres naturales el rey Carlos IV y la reina María Luisa. Napoleón ignoró la pretensión del entonces llamado "El Deseado" y le confinó en Valençay donde le facilitó una vida holgada y caprichosa que le hizo olvidar sus pretensiones al trono al controvertido Fernando VII.

* José Bonaparte, hermano de Napoleón y coronado como rey de España por éste en sustitución de Fernando VII, acomodado en Valençay, no fue tan mal rey como la historia le presenta. El pueblo le calificó de borracho con el apodo de Pepe Botella. Pero el Bonaparte ejerció su función con honestidad, consiguió sanear las cuentas públicas y popularizó parques hasta entonces prohibidos al pueblo. Pero comprendió enseguida que España era un pueblo ingobernable para un extranjero. Así se lo comunicó a su hermano con bastante sensatez: "Los españoles son difíciles y no admiten a un extraño en el trono. Para gobernar este país hacen falta una serie de cualidades que ni tú ni yo tenemos. Fracasaremos si no cambiamos de actitud". Poco después emprendió viaje a San Sebastián, que fue su última parada en España. Desde allí se vio conminado a volver a Francia. Napoleón pensó que era mejor que regresara Fernando VII al trono español.

2 comentarios:

Cisne Negro dijo...

Y además, Junípero Serra era mallorquín XD

Emilia Gonzalez dijo...

A mayor honra de los mallorquines, sí señor.