martes, 20 de noviembre de 2007

Marujerías

Curiosidades de la Historia:

* Ana de Austria, hija de Felipe III y reina de Francia por matrimonio con Luis XIII, introdujo el consumo del chocolate en la Corte francesa. Pero nunca logró acomodarse a ella. Tuvo que soportar toda su vida las groserías de su regio esposo, y aguantar las críticas cortesanas por comer el cocido español. Ana dejó de comerlo en público pero se hizo servir el cocido, a diario, en los aposentos de su Camarera Mayor, para que nadie se enterara.

* Isabel de Farnesio, esposa de Felipe V, nunca abandonó sus gustos italianos. Se hacía traer desde su país queso de Parma, vino y macarrones y solicitó el consuelo y asesoría del cardenal italiano Alberoni. Cuando el rey enfermó gravemente, Alberoni conquistó el favor del Duque de Parma, padre de la reina, y de su real hija gracias a un "timbal de macarrones", que le valió el puesto de valido. La receta se extendió por toda la España aristocrática como una sofisticación.

* El carácter sereno y flemático de Carlos III era famoso en la Corte. Cuando media España se amotinó contra Esquilache, el Rey sin inmutarse fue a la cama y durmió plácidamente. A la mañana siguiente, los amotinados asaltaban tahonas, cuarteles y bodegas y llegaban a Palacio para entregar un documento al rey, pidiendo la destitución de Esquilache, la disolución de la Guardia Valona y la bajada del precio del pan. Carlos III, desde el balcón de Palacio, informó a la multitud que aceptaba las tres peticiones. Ordenó trasladar discretamente la Corte a Aranjuez y, antes de partir, destituyó a Esquilache. Ya en Aranjuez dispuso la bajada del precio del pan y de la sidra. Su buen gobierno y su flema acabaron con el famoso Motín de Esquilache.

Cocinerías

Una receta: PASTEL DE MORCILLA

Necesitáis una morcilla, puré de patatas instantáneo, leche, mantequilla, un huevo, una escalonia, vino blanco, sal y pimienta.

Haced un puré de patatas espeso con los copos vertidos en agua y leche a partes iguales calientes, la mantequilla, el huevo batido, sal y pimienta. Una vez espesado el puré reservarlo. En una cartén picar la escalonia muy fina y dejar ablandar. Entonces añadir la morcilla desmenuzada y sin piel. Regar todo con un chorrito pequeño de vino blanco. Remover para que se mezcla bien todo el sofrito. Una vez hecho, colocad en el centro del plato un molde redondo sin fondo. Y rellenadlo con una capa de puré debajo, una de morcilla, otra de puré, otra de morcilla y terminad con una de puré. Pintadla con huevo batido y hornear unos 5' o 10' hasta que se haya dorado la superficie. Quitar el aro de molde y servir muy caliente.