viernes, 3 de agosto de 2007

No os recomiendo

Una película: SHREK III

Esto es lo que pasa cuando se quiere estirar una historia que no da más de sí. La historia del ogro horrible con un corazón de oro y su entorno cenagoso y guarro y su comportamiento asqueroso, impactó totalmente. Era la película anti-Disney, antisistema sobre todo. Las escenas en que los edulcorados personajes de cuento se comportan como auténticos villanos fue genial. El personaje de "Shrek" se inmortalizó como lo políticamente incorrecto, lo socialmente inaceptable. Alargar la historia en una segunda parte, donde tuvieron que crear personajes nuevos, como el Gato con botas, para justificarla, no fue un acierto pero la novedosa presencia del gato hizo pasable la película.

Pero en esta tercera parte, no hay más personajes para llenar. El del joven rey Arturo se desdibuja en medio de la historia, que empieza cuando el rey, el padre de Fiona, está a punto de morir y le confía a Shrek el trono, advirtiéndole que si no quiere la corona hay un segundo heredero: el joven Arturo, que vive en Camelot. Fiona se queda en palacio embarazada y Shrek parte en busca de Arturo para que le libere del peso del trono. El viaje se le amarga viéndose a sí mismo como padre. Entretanto, en Palacio el principe Encantador da un golpe de estado, encierra a Fiona en las mazmorras de donde escapará con sus damas de honor y se enfrentará a los golpistas, en plan "Angeles de Charlie", mientras regresa Shrek con Arturo, que después de muchas dudas acaba aceptando la corona.

El viaje del orgo se hace interminable. Los diálogos entre el burro y el gato son trillados. Y al final, Arturo se hace antipático y sus argumentos para no aceptar el trono y los contrargumentos del ogro resultan demasiado largos. Las situaciones están forzadas y el espectador espera siempre un golpe de efecto, realmente cómico, que nunca se produce. Ni siquiera la aparición de Shrek y Fiona vestidos de forma versallesca causa risa. Así que no perdáis el tiempo salvo que tengáis niños pequeños y no sepáis qué hacer con ellos una tarde de verano. Si no se da este caso, ahórrate el dinero y dedica tu tiempo a otra cosa.

Cocinerías

TARTA DE MANZANA 'LIGHT'

Necesitáis unos 600 gms de manzanas golden, 4 quesitos Filadelfia light, medio litro de leche, 2 huevos, sacarina líquida, ralladura de limón, margarina con pro-activ (sustancia anticolesterol).

Batid la leche, los quesitos, los huevos, la sacarina (al gusto) y la ralladura del limón. Mientras tanto, habréis pelado y cocido las manzanas muy troceaditas con unas gotas de sacarina en el agua. Escurridlas y mezcladlas con el batido anterior. Vertedlo sobre un molde engrasado con la margarina y adornado por encima con medias rodajas de manzana colocadas artísticamente. Coced al horno a temperatura media unos 30 minutos. (Comprobad si está en su punto clavándole un cuchillo en el medio. Si sale limpio, está hecho). Para servir, untadle la superficie con un poco de miel, para que coja brillo.

Os recomiendo

Una película: "AMERICAN CUISINE" .-
Dir.: Jean-Yves Pitoun.- Interp.: Jason Lee, Irene Jacob, Eddy Mitchell.- Francia, 1998.

Es una segunda versión de "Au petit Marguèry", una película francesa anterior. Sinopsis: Loren Collins, un cocinero de la Armada norteamericana, decide abandonar el ejército tras un incidente con su coronel, por haber servido en una recepción militar, delicatessen de su invención en lugar de las clásicas costillas tejanas. Collins ve el momento para cumplir un sueño: estudiar hostelería en París, junto al mejor chef del mundo: Louis Boyer. Lo malo es que, cuando llega a la Escuela que éste tiene a las afueras de París, Boyer se niega a aceptarle como alumno por tres razones que para él son negativas: haber sido cocinero militar, ser americano e hijo del dueño de una pizzería. Sin embargo, y gracias a un encuentro casual con la hija de Boyer, Collins logra que Boyer le acepte como alumno y le aloje en un cuartucho junto a la cocina. Allí Collins se convertirá en el alumno preferido y el más cualificado de Boyer, en medio de un ambiente gastronómico perfecto y de situaciones cómicas divertidas.

No superan la comicidad de la primera versión, pero resultan divertidas. Una de estas escenas se desarrolla entre el chef y uno de sus clientes que critica uno de sus platos en medio del restaurante. (En la primera versión, la pelea es entre Boyer y el pescadero, en el mercado, que acaba a 'lenguadazos' violentos). Al final el joven Loren descubrirá el amor, la pasión por la cocina y las razones reales por la que el restaurante de Boyer tiene que cerrar.

Los actores están correctos cada uno en su papel: Jason lee en el del joven Loren, Irene Jacob en el de la hija del chef y Eddy Mitchell más que correcto en el de Louis Boyer, bordando un papel realmente cómico y apasionado. En resumen, una comedia agradable de ver para una tarde demasiado calurosa o demasiado fresca, en casa con palomitas y una buena compañía. La encontraréis en cualquier videoclub e, incluso, en las tiendas de vídeos como oferta.